Yo a mi bola…

La verdad es que empiezo a estar cansado de tanto politiqueo, tanto por el lado de los políticos como por el lado de la gente que no hace más que quejarse…

Que si, que mola mucho el todo gratis y echarle la culpa siempre a los demás, pero no me parece justo. Cuando hace unos años la gente se puso a comprar pisos pensando que al día siguiente ya valdría un poco más nadie se quejaba. La especulación mola mucho cuando nos beneficia, pero luego cuando todo revienta la culpa es del gobierno y de los bancos (que como todos sabemos nos obligaron a comprar dichos pisos poniéndonos una pistola en la cabeza).

¿De verdad la gente piensa que una hipoteca de interes VARIABLE, a 30 años vista, se va a mantener siempre igual o en su defecto bajar? ¿De verdad pensamos que con una salario medio podemos tener en el garaje un coche de gama media-alta por cada miembro de la familia? ¿De verdad pensamos que si nadie pagara por algo, sea lo que sea, sería un mercado sostenible?

Creo que se nos ha ido la pinza. El exceso de información y su facilidad de acceso juntadas con la demagogia -que algunos en su momento quisieron creer, aunque ahora la critiquen- no ha hecho ningún bien a la sociedad, pero todos tenemos nuestra parte de culpa y todavía no he visto a nadie dando su brazo a torcer y asumiendo sus errores… 

Lo queremos todo. Pensamos que seríamos más felices con un pisazo, una apartamento en la playa, un coche nuevo con todos los extras, una tele de plasma ocupando media pared… ¿Y el precio? ¿De verdad somos conscientes del precio del ritmo de vida que queremos llevar? No queremos nucleares pero queremos tener las ciudades encendidas 24 horas al día y que además sea barato. Queremos un cochazo (de esos que gastan entre mucho y demasiado) pero luego nos quejamos cuando sube el precio de la gasolina. Queremos, si, pero no damos. Y no solo eso si no que además confundimos el derecho a intentarlo con el derecho a tenerlo…

La sociedad, desde un punto de vista “moral”, no es justa. Queremos que se nos trate a todos por igual cuando somos diferentes. Queremos tener lo mismo que tiene el de al lado sin preocuparnos lo más mínimo que fue lo que hizo para conseguirlo. Queremos que las cosas buenas no cambien para poder hacer lo mismo que hicieron los demás aunque nosotros hayamos llegado más tarde…

En fin, es lo que hay. No queremos ver que vivimos en un planeta de recursos limitados. Que por mucho que avance la tecnología no podemos controlar la naturaleza. Que los mercados fluctuan en función de la oferta y la demanda, y eso, al menos tal y como yo lo veo, implica a “los malos” y a “los buenos”.

Y si, estoy en contra de muchas, muchísmas cosas. No creo que muchas de las personas que tiene más poder sean las más adecuadas para tenerlo, ni que muchas de las personas que tienen que tomar decisiones que afectan a un gran número de personas estén capacitadas para hacerlo. Y mucho menos que aún estando capacitadas tomen dichas decisiones por y para el beneficio de los demás… pero es que nos guste más o menos, como quien dice estamos empezando a andar. Hace no tanto tiempo (evolutivamente hablando) el lider era el más fuerte, el más sano. Y la gente le seguía allá donde fuera por su propio interés. Seguirle, estar a su lado, multiplicaba por “n” las probabilidades de sobrevivir. Esto, obviamente, es algo que está cambiando. Hoy en día ya no hace falta cazar para comer (no en todas partes), pero el aumento del tiempo libre, de la esperanza de vida y de la cantidad de facilidades (ilusorias en su mayoría) que tenemos a la vista hacen que parezca que tenemos al alcance de la mano casi cualquier cosa…

Individualmente puede sonar muy injusto. Y lo es. Pero socialmente tenemos lo que nos merecemos. Nos lo hemos ganado a pulso…

Y no, no les voy a votar. Pero a niguno. Y no estoy a favor de la ley sinde. Tampoco del todo gratis. Y vivo de alquiler. Antes solo, ahora compartiendo piso. Y no por necesidad si no porque un día decidí que para el uso que hacía de “mi casa”, el gasto que implicaba era demasiado grande. Y ya para terminar de hacer amigos diré que no creo que haya crisis económica. Hay crisis de humildad, de sentido común. Hay crisis de colaboración, de trabajo en equipo. Hay crisis, si, crisis existencial…

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Acerca de Enadan

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4 respuestas a Yo a mi bola…

  1. Hola Dani!

    me ha gustado mucho tu punto de vista, también creo hay crisis en las cabezas de muchos gerentes, en los modelos de negocio de muchas empresas que creen que lo que ha funcionado hasta ahora nunca queda obsoleto, crisis de creatividad, de colaboración, de innovación, de ideas… también de pasta, para qué nos vamos a engañar, pero lo que tiene que cambiar es la mentalidad de las personas.

    Bss, te veo por aquí…
    Esther

  2. Enadan dijo:

    Jejeje, totalmente de acuerdo 🙂

    Hay mucho que cambiar, pero como bien dices lo primero es cambiar la mentalidad de la gente. Y claro que hay crisis de pasta, pero tal y como yo lo veo eso es una consecuencia de nuestros actos, no el origen de nuestros males…

    Un besin

  3. Juan Quijano dijo:

    Ja, ja. Tu post suena a resignación. Un “ha sido siempre y así seguirá”.

    Justamente hemos salido, como sociedad, de la estructura tribal hasta la actual democracia negándose la sociedad a aceptar que las cosas son así y que no lo podemos cambiar.

    Más cosillas, la fuente de esta crisis no es una opinión, es una realidad nacida en la venta de hipotecas subprimes (a perdidas) que generaba pingües beneficios a cuatro hijos de puta que, ni tan si quiera, han pisado la cárcel. Lo del crédito y todo lo que ha venido después es otra cosa que también tiene un solo culpable, los bancos. Porque si en vez de mirase el ombligo y hacer todo lo posible para que paguemos sus pérdidas, no hubiesen cerrado el grifo al grito De “no me quites lo que te he robado” no hubiera habido este nivel de deterioro en el crédito ni se hubiera contagiado la caída de empresas a todos los sectores. Que solo la vivienda y su mercado auxiliar es el que está sobrevalorado.

    Es más, tenemos aún un problema mayor con la clase política, verdadera aristocracia medieval, que ante la duda ayuda a sus amigos del poder financiero. La bajada de pantalones y la rendición ante el poder económico ha llegado al extremo de endeudar a toda una generación durante el resto de su vida para pagar a los inversores que, a su vez, siguen endeudando aún más a la población.

    Si hubieran sido un 1% de radicales como lo son para prohibir o quitar libertades o derechos a la clase media, otro gallo cantaría. Y las cúpulas de las bancas y entidades financieras estarían en la cárcel con sus bienes embargados.

    La realidad contra la que hay que luchar? Mientras las poblaciones se encuentran con una generación entera que va a vivir peor, sin perspectivas y endeudados desde su nacimiento, los bancos (únicos artífices de este desastre a causa de la socialización de sus perdidas) siguen siendo dirigidos por los mismos que causaron el desastre por acción o inacción, y siguen teniendo beneficios de miles de millones de euros.

    Vomitivo, no?

  4. Enadan dijo:

    Buenas
    Llevo un tiempo pensando en responderte pero creo que mejor nos tomamos un día una cerve que esto da para hablar largo y tendido…

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