El eterno cambio…

No tengo muy claro por donde empezar pero tengo varias cosas dando vueltas en la cabeza así que vamos a empezar a escribirlas y a ver si con un poco de suerte empiezan poco a poco a coger forma…
Por intentar simplificarlo un poco voy a centrarme en las tres estrategias más comunes que me vienen a la cabeza a la hora de afrontar un cambio, pero antes quiero hablar un poco de las motivaciones de dichos cambios. ¿Por qué cambiamos? Pues salvo que seamos "ligeramente bipolares", supongo que para ser más felices, para mejorar nuestro bienestar. O quizá simplemente por miedo…
Si, creo que en la mayoría de casos el miedo es el percutor que activa la maquinaria del cambio. El miedo a equivocarnos. Bueno, realmente creo que no tenemos miedo a equivocarnos si no a las consecuencias de nuestros errores. Puedo estar equivocado pero me parece tan evidente que me cuesta creerlo. ¿Acaso alguien es capaz de, voluntariamente, tomar una decisión equivocada? Yo creo que no, y por suerte o por desgracia el cerebro está pensado para sobrevivir, así que los mecanismos de defensa se activan a la mínima señal de peligro poniéndonos siempre en lo peor para así evitar correr ciertos riesgos…
Vale, hay que cambiar pero, ¿qué cambio? ¿Está todo mal? ¿Cómo lo hago? 
Creo que hay gente que prefiere no cambiar nada. O bien se acostumbran a lo que sea o bien se resignan, o simplemente piensan que quizá si cambian algo las cosas empeorarán así que… Por suerte o por desgracia creo que no es este el grupo mayoritario así que de momento lo dejaremos aquí. 
Pues lo cambiamos todo. Claro, si es que es tan sencillo imaginar como debemos comportarnos para acertar en cada situación que se nos ocurre… ¡no podemos fallar! Si hacemos esto, y luego esto, y si pasa esto entonces… Que bonito sería predecir el futuro, ¿verdad? Lastima que no sea así, y por desgracia en este caso si creo que estemos hablando del grupo mayoritario. Y además, por desgracia, este comportamiento es hasta comprensible. Si cambiamos todo y seguimos nuestro nuevo plan, ese que hemos pensado y repensado y al que a priori somos incapaces de verle fallo alguno, nos crecemos tanto que conseguimos sacar las fuerzas y motivación necesarias para afrontar una nueva etapa, para cambiar el mundo. Y cuando falle y aparezca delante de nosotros ese "error" que no vimos, pues pensamos en otro plan perfecto y listo…
Cuando dudo sobre algo intento fijarme en la naturaleza, en la evolución. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Por qué somos como somos? ¿Cómo ha sido ese proceso de cambio? Creo que, seamos o no seguidores de ese tal Darwin que decía no se que de la evolución de las especies, lo que todo el mundo tiene claro es que el ser humano no ha sido siempre así, ¿no? Eso del homo habilis, homo erectus, homo sapiens y todos los demás, de los que poco a poco se han ido encontrando pruebas que confirman su existencia…
Vale, así que hemos ido cambiando poco a poco. Y hemos cambiado para adaptarnos al medio, para sobrevivir. Y no, nunca hemos cambiado pensando que como en el futuro iba a suceder esto o lo otro mejor vamos a ir cambiando para estar preparados… Y todo esto tiene como resultado al ser humano de hoy, una máquina compleja que todavía no llegamos a comprender y llena de errores, pero que sigue viva…
Para ir terminando vamos a poner encima de la mesa la última estrategia. Bueno, más bien la primera, la evolución. Cambiar poco a poco, de forma atómica, siempre reaccionando para adaptarnos al entorno… El problema es que no vivimos millones de años y eso es lo que se tarda en evolucionar como especie. Lo bueno es que evolucionar como individuo es algo mucho más asequible.
No se, quizá esté equivocado, pero creo que el ser humano, al estar capacitado para razonar se ha cargado este proceso evolutivo que ha funcionado tan bien durante millones de años. Y se lo ha cargado porque la razón si es capaz de alcanzar la perfección, pero no así la realidad. Sobre el papel todo funciona, las predicciones que hacemos son razonables y probablemente si deberíamos comportarnos como pensamos si todo sucediera como imaginamos que sucedería al pensarlo. El problema es que como las cosas no pasan nunca al 100% como las imaginamos (en la mayoría de ocasiones este porcentaje es muchísimo más bajo) algo empieza a fallar en la ecuación y pasamos del razonamiento a las emociones, a la improvisación, a la supervivencia…
Vale, el ser humano no es una máquina perfecta. Es más, estamos muy lejos de serlo. Pero hemos llegado hasta aquí y tiene que ser por algo, ¿no?. ¿Será qué no hay verdades absolutas? ¿Qué no existe la perfección? ¿Será que la única forma de evolucionar es hacerlo poco a poco, adaptándonos al medio? Yo creo que si…
La perfección, tal y como yo la entiendo, es evolucionar. Es mejorar cada día, poco a poco, sin planes mágicos. Es reflexionar, estar atento, detectar los errores, confirmarlos, cambiar para evitarlos y volver a empezar. Lastima que lo sencillo sea imaginarse el plan perfecto de forma iterativa y no parar nunca de ponerlo todo patas arriba cuando aparecen esos "errores"
Y una vez más mi más sincera enhorabuena si has conseguido llegar hasta aquí, hasta el final, sin llamar a la policía para avisar de que te has encontrado a un tipo un poco raro escribiendo cosas aún más raras en internet, al quizá habría que encerrar en algún centro psiquiátrico y tirar la llave al mar… 
Gracias 🙂
Anuncios

Acerca de Enadan

http://about.me/enadan
Esta entrada fue publicada en Paranoias. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El eterno cambio…

  1. Luis dijo:

    Sí, ciertamente hoy estoy más capacitado para entender de lo que hablas. La cama obra milagros.Yo diría que la clave de esta evolución es el aprendizaje. Cuando me enfrento a una situación por primera vez y como consecuencia de un "error" sufro, dado que tiendo a intentar no volver a sufrir, intentaré aprender de mi error, intentaré racionalizar cuál fue ese error. Entenderlo. La próxima vez que me enfrente a esa situación actuaré de forma diferente, ya que cuando perciba que el patrón ya es conocido, recordaré el error que cometí la última vez. Y puede que actuando de forma diferente me vaya mejor… o peor qu ela vez anterior. Y voy aprendiendo y voy cambiando.He conocido gente que se come mucho menos el tarro. Como consecuencia de lo cual, cuando cometen errores, no intentan de forma activa entender lo que ha pasado. Quizá relegan esa tarea al instinto. Lo que hace que su percepción de cuál fue el error sea inevitablemente diferente de la mía. Ni mejor ni peor. Es un aprendizaje menos consciente, simplemente. Pero un aprendizaje al fin y al cabo.Como te dije ayer, si eres canijo y tocas una llama, aprendes a tener miedo al fuego, y no lo vuelves a hacer. Una postura más racional sería entender qué es el fuego, y aprender qué puedes y qué no puedes hacer con él.También tienes la posibilidad de aprender de los errores de los demás. Aunque generalmente es más complicado. Las vivencias de los demás son más lejanos. Los errores de los demás no nos duelen como los nuestros.Pero sí, en definitiva lo que mueve los cambios es la voluntad de adaptación. Aprendizaje de los errores.¿Tiene sentido? ¿No es demasiado simplista?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s