¿Cómo se distingue una mirada que nace en la curiosidad de una que lo hace en la atracción?

Así terminó mi noche de ayer, con esta reflexión en la cabeza… y no se muy bien por qué pero como decía la canción…

"Hoy, hoy es uno de eso días, en que escribo una de esas canciones, que me dejan trocitos de mí debajo de las uñas, de rascarme el alma. Hoy es hora de mirarse por dentro y sincerarse…"

Pues ahí va, solo que lógicamente esto no va a ser una canción…

¿Realmente se pueden distinguir? Yo creo que si, aunque no siempre. En cualquier caso me encantan esas miradas… Supongo que me equivocaré en algunas ocasiones pero creo que la mayoría de veces consigo distinguir perfectamente entre estas dos miradas. Eso si, no podía ser tan bonito, lo consigo siempre y cuando no esté implicado emocionalmente en ellas…

Hablemos un poco de esas miradas. Esas miradas que por muchas veces que te digas a ti mismo que no volverás a hacer tan seguidas eres incapaz de frenar. Ella está ahí y tienes que mirarla. Por un lado te encanta, pero por otro necesitas saber si ella te mira a ti también. Entonces buscas sus ojos entre la gente y escasos segundos más tarde ahí los tienes mirando directamente a los tuyos durante un instante. Instante que no sabría dimensionar en el tiempo ya que aunque sé que es breve, a veces parece eterno…

Como he dicho muchas veces cada persona es un mundo, pero como sociedad nos parecemos bastante… Y creo que si vemos esto fríamente no es más que otro comportamiento social, así que lo que pasa por las cabezas de los demás debe ser parecido a lo que pasa por la mía, y la forma de comportarse de los demás también será parecida a la mía. No estamos razonando, no estamos resolviendo un problema ni juzgando un comportamiento, estamos comunicándonos con otra persona, y creo que eso anula la singularidad de cada individuo dejando a flote la homogeneidad de la especie…

Vale, entonces es muy sencillo. Te limitas a observarte durante un tiempo y así, cuando veas reflejado tu comportamiento en otra persona, solo tienes que extrapolar y… Bueno, vale, no es tan sencillo. Y lo primero que no es tan sencillo es observarse a uno mismo sin prejuicios y sin engaños, llegar a conocerse. Porque es increíble, pero también duele. Aunque eso es otra historia…

Vale, ya nos conocemos. Pero con eso no es suficiente, hace falta algo más. Hace falta no sentir ningún tipo de atracción. En el fondo creo que todos sabéis de lo que hablo. Cuando no sientes nada especial hacia la otra persona no es tan difícil de distinguir. Depende un poco de la autoestima que tengas pero aunque lo rechaces creo que es imposible no pensarlo. Y si echas un poco la vista atrás y te sinceras contigo mismo, tampoco es tan raro acertar…

Bueno, esto empieza a coger un tamaño considerable así que vamos a poner la atracción encima de la mesa. Y se jodio el invento, jejeje. Se jodio el invento porque la atracción no viene sola. La atracción trae de la manita al deseo. Deseo que provoca que empecemos a imaginar (por no decir inventar) como sería. Sería tan bonito… Pero jugar a predecir el futuro hace que nos creemos expectativas, y con las expectativas aparecen las dudas, aparece el miedo. Miedo a perder algo que aún no tenemos, pero que ya hemos imaginado y nos encanta. Dudas sobre si llegaremos a conseguir o no eso que ahora mismo tanto anhelamos. Nuestro mayor deseo…

Y todo esto y mil cosas más que tengo en la cabeza pero que ni quieren, ni creo que sean horas de intentar sacar de ahí, solo porque ayer, sin venir a cuento, apareció esa frase en mi cabeza. La puse en el facebook y la acompañaron unos cuantos comentarios y… en fin, que se me va un poco la pinza pero esta noche he estado dando una vuelta con un buen amigo que ahora mismo es 100% emociones y sentimientos. Y además este verano ha sido increíble. Tantísimas emociones, tantísimo cariño… tantas y tantas miradas con el lujo y el placer de haber sido jugador de las dos caras, curiosidad y atracción…

"Y hoy, hoy es uno de eso días, en que escribo una de esas frases, que me dejan siempre con la duda, de si tendré cojones a ejecutarla. Y es que hoy, y mañana, y siempre, es muy fácil distinguir esas miradas… tan solo hay que preguntar, sea o no con palabras…"


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Acerca de Enadan

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Una respuesta a ¿Cómo se distingue una mirada que nace en la curiosidad de una que lo hace en la atracción?

  1. Luis dijo:

    Muy buenas noches, caballero. Enorme post en tamaño y contenido.Estaría tentado a aconsejarte lo que siempre me dice todo el mundo. Ciertas cosas es mejor no darle tantas vueltas en la cabeza y simplemente vivirlas. Pero no funciona así, no puedes decir: ah, vale, dejo de darle vueltas.Pero le daré la vuelta a la tortilla. Al margen de la intención de la mirada, el simple hecho de preguntarse sobre el significado de la misma lo que denota es un interés por tu parte. De eso podemos estar seguros.Y en todo caso me quedo con tu frase final. Tan solo hay que preguntar, sea o no con palabras. ESA es la salida a comerse el tarro uno mismo. Sal de tí mismo, acércate a otra persona y pregúntale. Lo peor que te puede decir es que no. ¿Tan malo es eso?

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